Recargándola despacio y dándole buen mantenimiento es la mejor manera de extender la vida de su batería. Para climas fríos, mantener la batería completamente cargada ayudará. En climas más cálidos y durante el verano, revise los niveles de electrólito con más frecuencia y agregue agua destilada si se requiere. Nunca agregue ácido o agua del grifo, solo agua destilada y no la rebalse. Asegúrese de comprar o tener una batería con más capacidad de reserva de la que va a necesitar. Ej. La batería A tiene 100 minutos de capacidad de reserva. Usted usa 100 minutos cada vez que lleva la batería A a una descarga completa del 100%. La batería B tiene 200 minutos de capacidad de reserva. Usted usa 100 minutos cada vez que lleva la batería B a una mitad de descarga 50%. La batería B le costaría más, pero duraría de dos a tres veces más, ahorrándole dinero. Cuanto más poco profunda la descarga promedio de la capacidad nominal de reserva, más larga la vida de la batería. Recargue la batería lo más pronto posible después de cada uso. Mantener los niveles correctos de electrólito, apretar las abrazaderas y terminales y quitar la corrosión es normalmente el único mantenimiento preventivo requerido para una batería.















